martes, 21 de julio de 2020

El Nórdico de Inés

 
Hace unos meses le hice un sweater a mi sobrina mayor y cuando se lo mande, la chiquita, Inés, q es mi ahijada reclamó xq a ella si yo era su madrina... así que ahora le tocó a Inés a su gusto, tardó como 1 mes en decidirse!! Tiempo de tejido #Dia11 en terminarlo. Al final les dejo el patrón del diseño!! 
                        💛🕸🕷🕸💛






















lunes, 6 de julio de 2020

Artesanx


Me auto defino ARTESANX, a algunxs que me quieren y que les gusta lo que hago me dice con amor, obvio "Es un arte, sos una artista" (gracias x el amor!!) Pero a veces tengo la oportunidad de aclarar que me.siento bien y cómoda con decir que lo que hago son artesanias, que son objetos creados con estética, metódicamente, con una técnica que trato sea la mejor y con una "utilidad" 👈 para mi la utilidad del objeto es parte esencial de mis labores. No es pellorativo para ninguno de los 2 objetos, el objeto artístico o el artesanal, uno es en si mismo el otro además tiene una utilidad. Elijo ser una ARTESANA! Gracias x dejarme explicar... por que para mi es muy importantes... el valor utilitario de las cosas no las hace menos importante al contrario pone lo bello en la vida cotidiana. Donde la persona que lo usa participa se del hecho artesanal.

A todxs lxs compañerxs artesanxs, gracias por hacer la vida cotidiana hermosa!
❤😉❤
 
GRACIAS MIRIAM ADAMOLI POR HACERME ESCRIBIR 😃😃😃

 

jueves, 28 de mayo de 2020

jueves, 7 de mayo de 2020

#Carpinchos

Unas amigas de mi hijo me mandaron ésta foto y me preguntaron, si yo les podia hacer un par...
El óvalo de la cabeza es de aproximadamente 8cm pero se pueden hacer del tamaño que quieras!! 😉

👇

Así que me puse a trabajar...









Ayer 16 de Febrero fue entregado el último lo que la pandemia no nos dejó hacer en todos estos meses. 

💛🌞💛




Canasta grande

Necesitaba donde poner las sábanas, la cuarentena a veces te hace poner el ojo en algunos detalles.
Así que me hice una canasta grande con unas tototas, o trapillo, quedó hermosa y super práctica!!


martes, 5 de mayo de 2020


Un joven de San Isidro salió campeón del mundial de Derecho representando a la UBA

quepasa web


Foto: Pedro (izq.) junto a sus compañeros de equipo de la UBA.

Pedro Grijalba Marsans es vecino de San Isidro, y semanas atrás cumplió uno de sus objetivos máximos dentro de la carrera de Derecho: con sólo 22 años, fue galardonado junto a otros cuatro compañeros de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en la competencia de derecho internacional Philip C. Jessup, con los que alcanzaron el mejor resultado histórico obtenido por un equipo de esa casa de estudios, frente a participantes de 100 países.

Pedro es un apasionado del derecho. Así se define. Desde que salió de Colegio Southern Cross, donde realizó su primaria y su secundaria, su cabeza estaba puesta en la facultad de Derecho. “Vengo de una familia de ingenieros, pero siempre me gustaron las ciencias sociales, primero pensé en Politología, pero luego me incliné por estudiar Derecho, me parecía que podía encontrar desde ahí una buena canalización para lo que me gustaba”, contó en una charla con QUE PASA.




Luego de hacer el CBC en Martínez, y cambiando de turno, primero a la mañana, luego a la tarde, desde Boulogne Pedro se tomaba el 130 para llegar hasta la facultad, siempre con el ánimo de crecer en sus estudios.

En junio pasado, se presentó la oportunidad de participar en la competencia, tras haber terminado de rendir algunas materias necesarias para anotarse en el equipo y, desde ese entonces, comenzó el camino para la presentación. “Desde agosto hasta el verano preparamos los escritos, investigamos e incluso llegamos a dormir en la facultad”, relató Pedro.




Luego de seis meses de preparación fue el turno de enfrentar la mayor competencia de derecho internacional a nivel mundial, que consiste en la preparación de la defensa oral y escrita de dos Estados ficticios que se enfrentan en un caso hipotético ante la Corte Internacional de Justicia.

“Hubo que leer mucha teoría, mucha jurisprudencia, la preparación fue muy completa. Fue un trabajo arduo, pero fue un disfrute más que un sacrificio”, dijo, en relación al trabajo que llevó adelante junto a Catalina Aguirre Jones, Josefina del Rosario Lago, Fernando Riva de Quesada y Julián Gabriel Rivainera, coordinado por las tutoras académicas Carolina Carla Catanzano y María Laura Pessarini.

El equipo obtuvo los premios Richard R. Baxter Award for Best Applicant Memorial; “Hardy C. Dillard Awards f Best Combined Memorials – World & Qualifying Rounds” (Primer lugar); y “Alona E. Evans Award for Best Memorial at International Rounds” (Segundo lugar).

Con estos galardones, alcanzaron el mejor resultado histórico obtenido por un equipo de la Facultad de Derecho en la categoría de memoriales escritos de esta competencia y derrotaron a varias universidades reconocidas del mundo, como Harvard, Oxford, Columbia y Sydney, entre otras.




En esta edición participaron alrededor de 700 universidades de más de 100 países y el equipo de la UBA fue elegido luego de evaluar el desempeño escrito y oral de los participantes, conjuntamente con sus antecedentes académicos, docentes y de investigación.

“Fue una experiencia maravillosa, que no pudo concluir por el coronavirus, ya que no pudimos terminar la defensa oral, pero quedamos satisfechos con lo que hicimos. Siempre que nos dicen que ganamos, yo trato de explicar que no ganó un grupo de personas, sino que ganó la educación pública. Nosotros representamos a la UBA y estamos orgullosos de eso”, culminó Pedro.

domingo, 26 de abril de 2020

Equipo de Debate de la UBA

Durmieron dos semanas en la facultad y salieron primeros en la principal competencia de derecho internacional del mundo

Un equipo argentino le ganó a los de universidades como Harvard, Oxford, Columbia y Sydney, entre otras. Por el coronavirus, no pudieron viajar a Washington. Allí se iba a hacer la defensa oral, que se canceló.
Estudiantes de la facultad de Derecho de la UBA que ganaron el principal premio de derecho internacional.
Estudiantes de la facultad de Derecho de la UBA que ganaron el principal premio de derecho internacional.
Ricardo Braginski
Era enero. Muchos jóvenes ya habían salido a sus vacaciones en las playas. Otros habían elegido las montañas. Pero ellos tenían otro plan: tomaron los colchones de sus casas y se fueron para la facultad de Derecho de la UBA. Sí, ahí sobre la avenida Figueroa Alcorta de la Capital. Allí, estos cinco estudiantes se “internaron” durante dos semanas con el objetivo de llegar a tiempo para presentar los escritos para la principal competencia de derecho internacional del mundo: la demanda y contrademanda de dos Estados ficticios que se enfrentan en un caso hipotético ante la Corte Internacional de Justicia. Eran ellos cinco y los guardias de seguridad, nadie más en el palacio.
Este domingo se enteraron de que el esfuerzo valió la pena: les ganaron a todos. Aunque el premio tiene cierto sabor agridulce: por la pandemia de coronavirus, no pudieron viajar a Washington, donde se hubiera hecho la defensa oral.
El día de entregaron los escritos, después de dos día sin dormir.
La competencia internacional Philip C. Jessup es organizada por la International Law Students Association desde 1960. Los temas de esta edición incluyeron sucesión de Estados, legalidad de armas autónomas, admisibilidad de procedimientos paralelos, jurisdicción de disputas comerciales e inmunidad de oficiales públicos ante la Corte Penal Internacional. Participaron cerca de 700 universidades de más de 100 países. Los de la UBA les ganaron a universidades como Harvard, Oxford, Columbia y Sydney, entre otras.
Este domingo, festejando por zoom el primer premio.

Coronavirus en Argentina: habilitan a las escuelas secundarias de la Ciudad a que tomen examen remoto a los que terminan 5° año

“A fines de agosto nos seleccionaron en la facultad y a mediados de septiembre nos dieron los casos que teníamos que tratar. Nos juntábamos los fines de semana, para darles vueltas a los argumentos hasta ver cuales funcionaban mejor. Mientras tanto, seguíamos estudiando en la carrera y algunos trabajando. La entrega era el 13 de enero, que es una buena fecha para el hemisferio norte, porque ahí es invierno y los estudiantes pueden juntarse a preparar los casos. Pero a nosotros nos tocó en pleno verano. Era tanto el trabajo que nos había quedado que decidimos juntarnos todos en la Facultad y, como no nos daba tiempo para ir y volver a nuestras casas, directamente nos quedamos a vivir ahí”, cuenta a Clarín Josefina del Rosario Lago, una de las cinco estudiantes.
Fin del trabajo. Desarmando el "campamento", el 13 de enero.
Josefina también relata la frustración que sintieron en el momento que se enteraron de la cancelación del viaje. “El 6 de marzo habíamos ganado la ronda nacional contra la Universidad Di Tella. El 11 de marzo, cinco días después, estábamos todos juntos haciendo las prácticas de lenguaje oral para las presentaciones (tanto el escrito como el oral es todo en inglés) cuando recibimos el mail que nos informaban de la cancelación. Fue una decepción y una frustración muy grande. Fue como que todo el esfuerzo que habíamos hecho no tenía un cierre, un propósito. Dejamos muchas cosas, muchos días, y fue muy triste no tener la oportunidad de poder ir y competir en el lugar. Para nosotros este premio es una revancha”, dice.
Esperando un delivery con la comida. "Siempre se perdían porque no podía creer que los estemos llamando a la noche desde la facultad", recuerdan ahora.
Además de Josefina, el grupo de estudiantes de la UBA está integrado por Catalina Aguirre Jones, Pedro Grijalba Marsans, Fernando Riva de Quesada y Julián Gabriel Rivainera; y coordinado por las tutoras académicas Carolina Carla Catanzano y María Laura Pessarini.Obtuvieron los mejores resultados en las presentaciones escritas (conocidas como “memoriales”) de este año. Ganaron dos de los cuatro premios y salieron segundos en un tercero. Es el mejor resultado que obtuvo la UBA en trabajos escritos. En 2016 esa universidad había ganado en la parte oral.
Pasó la noche. Viendo el amanecer desde la facultad.
La competencia Philip C. Jessup funciona como una suerte de “semillero” mundial de talentos en el derecho internacional. “Los escritos tienen entre 40 y 60 páginas y son evaluados por mucha gente, todos jueces con experiencia en cortes internacionales. Lo que se busca es ir mejorando los argumentos de defensa de Estados ante conflictos que son comunes en la actualidad. Por ejemplo, el de la sucesión de Estados, como la Unión Soviética, ¿cuáles relaciones internacionales surgen después en cada Estado?; o la legalidad de las armas autónomas: si es legal que un Estado ponga muros con armas automáticas; o la suba de aranceles de un Estado como ocurrió con Trump y el aluminio”, explica María Laura Pessarini, una de las tutoras del equipo.
Antes de la pandemia. Estudiantes de la facultad de Derecho de la UBA que ganaron el principal premio de derecho internacional.
Más allá de las frustraciones de este año, para la Argentina queda este equipo de futuros abogados que tienen un futuro prometedor para jugar, muy pronto, en las grandes ligas del derecho internacional.